Queremos jugadores super agresivos en la cancha que sean hermanas de la caridad fuera de ella, qué difícil conseguirlo.Queremos que se jueguen el físico, que vayan al límite pero que cuando el árbitro pite todas las pulsaciones bajen en décimas de segundo.Hay veces que encontramos jugadores a los que por la mochila que traen, lo fácil es etiquetarlos como carne de cañón y no darles ninguna oportunidad, una de las facetas más interesantes para mi de Phil Jackson ha sido usar su talento con tipos como Dennis Rodman o como Ron Artest, compartir sus errores como un buen padre y sacar de ellos lo mejor en la cancha cuando la turbulencia de sus vidas les tiraba hacía conductas muy apartadas de lo que “debe” ser un deportista de élite.
Aquí traemos a Metta World Peace, el tipo que dedicó su título a su psiquiatra, el hombre que se pegó con toda una grada, pero también el defensor capaz de parar a los mejores, el alero al que no se le cae el “anillo” por dedicarse a las tareas menos lucidas y además, con cualidades técnicas para anotar por encima de 15 puntos en algunas temporadas. A mi me parece que el basket es mejor acogiendo a jugadores diferentes a la norma, peculiar y divertido, si hay bronca todos preferimos tenerlo de nuestro lado ¿no?
A ver que alguien que busca la paz en el mundo desde su propias guerras internas.

