“Sacabó” la temporada: hasta luego, Japón. じゃあまたね 北海道

 

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Contento, nostálgico, vivido, alucinado, satisfecho, tranquilo, chasqueado  y unos cuantos estado de ánimo más se juntan en el final de esta temporada, pero sobre todo anhelante de volver a casa ya. Hemos quedado cuartos empatados con el tercero,pero el basket average nos ha sacado del playoff, el Levanga Hokkaido ha ganado 31 partidos y hemos perdido 23, ha sido el mejor record de su historia, más de un 55% de victorias.Todos los balances externos son positivos, toda la gente que manda en el club, prensa y afición nos han dicho que ha sido un buen trabajo.Pero, efectivamente, mi balance personal es de mezclar en la boca el sabor de la alegría por competir hasta el último segundo (ganamos el último partido con dos tiros libres a falta de 8 décimas al Hitachi Sun Rockers) y el sabor de la decepción después de muchos meses de estar clasificados y fallar un par de partidos claves en Abril. Tsch.

No he contado mucho de mi experiencia en este Video Blog, pues la revista Gigantes del Basket, en su edición de papel, me tenía contratado mensualmente para hacerlo y así ha sido.Pero me siento un poquito en deuda con la gente que se acerca (conscientemente o dando tumbos navegantes) a mi página.La experiencia en total ha sido más que positiva, mi vivencia en Japón ha sido muy chula.Personalmente y familiarmente hemos hecho un invierno fantástico conociendo la isla de Hokkaido y todas las actividades posibles donde podíamos disfrutar con mis hijos.Yo creo que Manuel, Miguel y Mónica han disfrutado de la nieve, del grupo de amigos españoles y japoneses que tanto nos han guiado, de la amabilidad y civismo de este pueblo.

He vivido un lado generalmente positivo de la emigración, dentro de las desventajas que tiene el mover el culo y estar muchos meses sin poder regresar a ver a parte de la familia y a los amigos (benditos amigos). Me costó en el primer mes de competición poder llegar a los jugadores durante la dirección de los partidos, me costó tener que depender tanto de mis ayudantes (un diez para ellos) para hacer cosas muy básicas en la organización diaria, me costó adaptarme al modo reflexivo del japonés, donde el concepto del tiempo es otro y un carácter en ocasiones ansioso como el mío pues me hacía chocar en algunas sitaciones.Pero llegó Mónica y todo cambió, ganamos una pila seguida de partidos, el equipo desarrolló una lectura mejor de las cosas que pasaban en el campo y no se paraban tanto a pensar, ganamos en fluidez, pasandonos la pelota, desarrollando las defensas y comunicándonos.

Lo más difícil sin duda, fue adaptarme a los dos jugadores más veteranos de la plantilla, Takehiko Orimo, antes de fichar lo sabía, era el escolta anotador, leyenda del basket japonés, 42 años y… presidente del equipo.Me aseguraron que cuando empezaba la temporada para nada ejercía como tal sino que se centraba en su papel de jugador, y así ha sido, ni una sola queja, es más, un comportamiento mejor que la media del jugador profesional.Mi opinión es que él es la imagen de la directiva a la hora de negociar con esponsors, de dar una imagen pública frente a la afición, pero que no es un ejecutivo durante la competición.Tuvo lesiones continuas en tobillos y no ha podido ayudarnos todo lo que necesitábamos y el hubiera querido pero tuvo sus momentos. Por otro lado, Jameel Watkins, 36 años, veterano del Vietnam (y de otros 20 aquipos por toda la faz de la tierra) estaba firmado antes de fichar yo, lleva 8 temporadas jugadas en Asia y su comportamiento profesional ha sido de americano de partidos, una actitud que la puedo calificar de yankee-ochentera. Los entrenamientos a medio gas, alergia a las pesas, reservándose en los partidos y tratando de ganar cuando ya llegaba la hora de la verdad.Muy complicado lidiar con eso desde la perspectiva del entrenador.Tuve suerte porque el resto de la plantilla en vez de tomárselo como una excusa, fueron fuerte siempre trataron de no perder concentración pese a que todos sabíamos conscientemente que uno no estaba dándolo todo.En Japón, cortar a un americano supone estar un mes jugando con el otro, porque puedes fichar a otro enseguida pero no puede jugar hasta que no tenga todos los permisos de residencia y trabajo en regla, la liga no tramita la licencia sin tener toda la documentación reglada, no se dan dispensas temporales.Así de rígidos son.

Y como mi plantilla no tenía pivots japoneses de más de 1.96 (efectivamente, gnomos) pues dependiamos de él (2.10 cm y 2.15 de envergadura), en el puesto de 4 teníamos a Jerome Tillman, que es un 4 potente pero no grande.Y aquí solo juegan dos importados y diez nacionales.Tenía las manos atadas, había que adaptarse a él, hacer una renuncia personal a algunas cuestiones tácticas y mantener el tono positivo.Ciertamente en una liga tan larga como la NBL Japan (54 partidos), puedes entender que el ritmo de entrenamientos no pueda ser kamikaze pues juegas dos partidos cada fin de semana, pero mi idea ha sido crecer a través de la intensidad y concentración en nuestras sesiones.He agradecido que al tener muchos partidos, ha habido espacio para usar minutos de juego para plantear tácticamente (sobre pizarra) situaciones y mejorar sobre la marcha.Esto no es fácil si piensas que el jugador japonés es de una educación de pura repetición y el improvisar no entra dentro de las destrezas naturales.

Estuvimos agresivos, conseguimos ser el segundo equipo que menos puntos recibía, ganamos a todos los equipos al menos una vez menos al Campeón de nuestra conferencia, el Toshiba. Ganamos seis de ocho partidos al Aisin Sea Horses y al Mitsubishi, equipos propiedad de grandes multinacionales y con plantillas muy completas, dimos bastante ruido.Pero en Abril perdimos dos partidos inesperados y nos enfrentamos a cara de perro contra el Tochigi Link Brex de Yuta Tabuse, el mejor jugador de baloncesto japonés, único nipón en jugar en la NBA. Perdimos el primer partido de 23 y ganamos de 13 el segundo.Insuficiente. Estábamos empatados a todo y el average decidió.

Vamos a empezar a hablar con el club de posible renovación, pero primero quiero volver a Cáceres, quiero volver a mi mundo.Cuando estás dentro te quejas, cuando estás fuera lo añoras.La gata flora.Me gustaría poder trabajar más cerca,las condiciones me temo que no pueden ser iguales, pero hay que evaluar opciones.El basket en Europa al nivel que yo puedo ejercer ahora está bajo mínimos, aquí en Asia (sin ser la Euroliga), los recursos que el club pone a tu alcance permite una dignidad mínima para lo exigente que es el deporte profesional.Y entre las cosas positivas que también valoro es que el entrenador no está bajo sospecha constantemente.Conseguir que un grupo de jugadores funcione como un equipo no es una tarea de corto plazo como se ha instaurado en occidente, no siempre es así de sencillo, se necesita algo de tiempo.Vas a desarrollar un trabajo muy parecido cuando ganas 5 seguidos que cuando pierdes 3 seguidos, pero se necesita un poco de mirada reflexiva para analizar lo nuestro.

Las reverencias de 45 grados, la dieta de pescado y pollo, el ramen, las traducciones eternas, hablarle a los árbitros en tres idiomas, ir a entrenamiento a menos diez grados y que te parezca un episodio de “Al filo de lo imposible”, conducir por la izquierda, no enterarte de ninguna señal de tráfico, señoras mayores con kimonos carísimos en la cola del súper, el skype que se corta cada dos por tres, qué estará haciendo ahora mi padre, los niños mini del colegio Sagrado mandando fotos, el güasap ardiendo, Jerome Tillman ganando partidos sobre la bocina, los jugadores nacionales dejándose los huevos, que Tokyo te impresione tanto, dormir abrazados, dormir más solo que la una, decir que usar chopsticks es difícil, ver que está tirado, chocar las manos con todos los aficionados al acabar los partidos, que te regalen chocolates por ganar, ver que la nieve es mejor que la lluvia.

En fin, qué más puedo decir que no haya dicho o escrito.Fue más fácil con la pedazo de disposición de Mónica para conocer y disfrutar de este regalo, y con la alegría de mis tigres. Agradecido a las muchas muestras de ánimo, agradecido a la oportunidad que Levanga me dió, Japón y Hokkaido son sitios preciosos.Puede que vuelva como entrenador o puede que vuelva a conocer los lugares que no he podido visitar.Pero hay que volver.Abro las maletas para empezar a meter recuerdos, abro las carpetas para enseñar algunos momentos.No digo sayonara, es un adiós triste de dos personas que probablemente no vuelvan a verse en la vida.Digo mejor Matané, じゃあまたね. Hasta luego, Japón.

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Marukoma Onsen (balneario) de aguas termales en un lago rodeado de volcanes.No nos callábamos pese a la meditación del señor Miyagi.

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Dando cuenta de un barco del mejor Sashimi que he probado en Hokkaido que es donde se encuentra el mejor sashimi del mundo.Mi hermana María y mi cuñado Raúl vinieron a mi encuentro cuando la energía escaseaba.

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Con Takamura en rueda de prensa.

 

10 Comentarios

  1. maribel casado dice:

    hola piti,he procurado seguirte dentro de lo posible,y después de leer todo esto creo que vuelves con la mochila bien cargada que es realmente lo importante.Me alegro mucho.Un beso y hasta pronto

  2. Leandro dice:

    Magnífico, como siempre. O casi. Enhorabuena

    PD. ¿Te haces del Madrid o qué? Mira que ahora viene lo mejor…

  3. jonatan dice:

    Hola crack…..menuda experiencia…..
    vuelvete a Japon…..estaras mejor que en Spain…..fijo…
    Saludos desde Escocia.

  4. En primer lugar, enhorabuena Piti desde Murcia. Como entrenador llevo años siguiéndote tanto a ti como a tú página y, por supuesto, leyendo tus reportajes en la Revista Gigantes, con los que he disfrutado una barbaridad. Ciertamente se te ha echado mucho de menos en tu portal digital y seguro que muchos esperamos que retomes, al ritmo que sea, este maravilloso blog poco a poco. Y en segundo lugar solo espero que el año que viene, donde sea, sigas entrenando y disfrutando tanto de tu profesión como nosotros de tus enseñanzas. ¡Un saludo sensei!

  5. guguseti dice:

    Felicidades por la experiencia y mil gracias por contarnosla, sin duda estas hecho todo un crack

  6. Diego Camarero dice:

    Piti, he seguido desde Zaragoza tu periplo de un año a través tu facebook, tu blog, la Gigantes y un buen amigo común desde tu etapa caísta. Bravo, bravo, bravo. Se me ocurren muchos calificativos para valorar lo que tú has hecho, desde la decisión tomada hasta este post, pero sólo voy a decir uno: ejemplar. Y con tu ejemplo predico donde se me hable de crisis, de coraje, de adaptación y, por supuesto, de buen baloncesto. Gracias.

  7. Gracias por compartir tu experiencia, sin duda enriquecedora. Mucha suerte para el año que viene, hagas lo que hagas!

  8. Victor Lajas dice:

    Muy bonito Piti, me alegro de que hayas podido vivir esta experiencia tan bonita, desde aquí te admiramos y deseamos lo mejor a ti y a tu familia, un abrazo enorme.

  9. Marc dice:

    Muchas gracias por compartir tu experiencia, tiene que ser desde luego muy enriquecedor. Envidia sana 🙂

  10. Jordi Balsells dice:

    Hola Piti, Felicidades por el blog. Vivo en Hong Kong. Voy a menudo a Japón. Me gustaría contactar contigo para hablar del baloncesto en Japón. Gracias.

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