Deberías sacar 5 minutos de pausa y observar el momento dulce de uno de los jugadores españoles más imaginativos que se pueden catar en los tiempos vigentes. Sergio Rodríguez ha sido (Velickovic mediante) el jugador protagonista de la semifinal Real Madrid- Tau Caja Laboral.
Por encima de debates populares sobre la posibilidad de que sea seleccionado este verano, me gustaría destacar la madurez que está incorporando a su juego sin perder la soltura y capacidad de imaginación que son parte de su esencia natural. Madurez es sinónimo de buenos porcentajes de lanzamiento lejano, consecuencia de una buena selección de tiro.Madurez es poder compaginar y equilibrar la generosidad de la asistencia con subir el número de veces que se mira al aro.Madurez es disfrazar algunos puntos débiles realzando las virtudes: ritmo de juego, gestión productiva de las ventajas haciendo que pivots y aleros reciban en buenas posiciones de tiro.Esta eliminatoria ha sido un paraiso creativo para “El Chacho” que al igual que sus compañeros se siente más a gusto al contraataque corriendo por Madrid, detrás de algún balón.
Es un jugador que respira libertad cuando tiene compañeros que juegan sin balón y con piernas potentes, grandes con buenas manos que continuan rapido al aro y aleros que son capaces de remontar la línea de fondo y saltar a por el balón que Sergio les cuelga. No es exactamente el tipo de plantilla que tiene a su alrededor.Por eso,creo que su capacidad de adaptación tiene más merito y sus ganas de tener bien alimentados de balón a todos, un ejemplo.
Cuando un jugador sobrio o “aparentemente” pundonoroso comete una violación,pierde un balón o simplemente se lo quita de encima con pocos segundos para que la pifie otro,no solemos penalizarlos tanto como pasa con jugadores tipo Sergio Rodríguez. Para poder ver buenas jugadas tiene que haber un camino recorrido de pérdidas, que cada vez han de ser menos, pero que las perdidas te lleven a jugar mejor.
Sergio Rodríguez ha demostrado en esta serie que el jugar veloz y bonito nunca ha estado reñido con ganar y triunfar.Y yo que me alegro por ello.

